Mostrando entradas con la etiqueta horror. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta horror. Mostrar todas las entradas

sábado, 17 de diciembre de 2011

Camisa de fuerza y pantalón de pijama


Llevaba mucho tiempo detrás una camisa de fuerza: siempre me ha gustado mucho la estética de la locura y cuando me decidí a superar mis reticencias a hacerme un personaje demente, la primera ropa que le hice fue la del sanatorio mental.

Camisa: Las mangas son muy largas y cada una lleva una tira para atarse con una hebilla a la espalda, de manera que las manos quedan atrapadas sujetas a los costados. Además lleva otra tira de tela que cruza el pecho desde la argolla del cuello, como evitando que pueda pasarse los brazos por encima de la cabeza.
Hubiera preferido llenarla de más correas y roña, sobre todo mucha mugre y mierda de rebozarse por los suelos de un manicomio en malas condiciones... Es mucho más siniestro y atractivo, pero no va con el personaje. Quizá en otra ocasión me anime a hacer otra para mis perversas intenciones, pero no será dentro de poco: me ha costado mucho trabajo coserle los detallitos y colocar las correas de forma que sean funcionales como para meterme en el mismo berenjenal again.
 Materiales: tela de algodón blanca, arandelas de bisutería y hebillas.

Pantalones: La verdad es que no tienen mucha historia, son unos pantalones de pijama de lo más sencillo (no me dejé mucho los cuernos para sacar el patrón). La tela la tenía rondando por mi casa desde que tengo uso de razón, y siempre me ha encantado lo blandita que era, y entre eso y el color era perfecta para la ocasión.
Materiales: tela azul de algodón elástica y goma para el elástico.

La sesión de fotos completa puede verse aquí.

martes, 7 de abril de 2009

Kimono Sangriento


Actualmente este kimono está a la venta por 15€

Y como va de kimonos la cosa, hoy presento este más siniestrillo.
Otra idea "curiosa" que se me ocurrió al hacerle un kimono a Noa y ver que se me había quedado un poco corto. Tenía la msd de una amiga en casa y comprobé que el tamaño era perfecto para ella; al probárselo a la vampira, el resto vino solo.
Me encanta el resultado de las salpicaduras, sobre todo al final de las mangas, no hay que ser muy c.s.i. para adivinar cómo se consiguen, jajaja.
El patrón es el mismo que el de Tai, sólo que esta vez he prescindido del obi, y lo he solucionado con un fino lazo que se ata a un lado, para disimular mejor.
Materiales: popelín blanco, pintura especial para tela